La seguridad de los alimentos no depende únicamente de su correcta elaboración. A lo largo de toda la cadena productiva y logística, los envases, los equipamientos, las superficies de trabajo y los medios de transporte cumplen un papel fundamental para preservar la calidad, garantizar la inocuidad y evitar contaminaciones cruzadas.
En este contexto, el Gobierno nacional publicó una nueva actualización del Código Alimentario Argentino (CAA) que vuelve a poner el foco en un aspecto central para el sector: la rigurosidad científica con la que se evalúan los materiales destinados a estar en contacto con productos alimenticios.
¿Qué establece la nueva resolución?
A través de la Resolución Conjunta 1/2026 —emitida por la ANMAT y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca— se incorporó al ordenamiento jurídico nacional la Resolución GMC N.º 28/24 del Mercosur. Esta medida actualiza la denominada “lista positiva” de monómeros, sustancias de partida y polímeros autorizados para la fabricación de envases y equipamientos plásticos.
En esta oportunidad, la norma aprobó el uso específico de dos sustancias bajo estrictos límites de migración: el TMBPF-DGE (para el revestimiento interno de latas de bebidas) y la poliamida-imida PAI-2 (como aglutinante en utensilios de cocina de alta temperatura).
Si bien son aplicaciones muy específicas, el mensaje de fondo para la industria es claro: las exigencias sobre las superficies que tocan los alimentos son cada vez mayores, y la autorización de un material no depende solo de su composición, sino de factores clave como:
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Las temperaturas de utilización.
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La resistencia al desgaste y al lavado.
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Los límites de migración de componentes.
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La facilidad de higienización.
De los envases al transporte: la seguridad alimentaria es un sistema integral
Esta actualización de la ANMAT demuestra que el control de los materiales está bajo la lupa permanente del Estado y de los departamentos de calidad. Sin embargo, este criterio de máxima exigencia no termina cuando el producto sale empaquetado de la planta.
Cuando los alimentos —especialmente los frescos, refrigerados o congelados— entran en la etapa de logística y distribución, las paredes interiores del furgón térmico se transforman en la superficie de contacto crítica.
En el transporte de sustancias alimenticias, la carrocería, el aislamiento y el equipo de frío funcionan como un sistema único. Si los materiales del interior de la unidad fallan, se degrada toda la cadena de frío y se compromete la carga. Ver Resolución RESFC-2026-1-APN-ANMAT#MS
¿Qué características debe tener un revestimiento interior para el transporte de alimentos?
Para cumplir con las normativas vigentes y superar con éxito las inspecciones bromatológicas, las superficies internas de un furgón térmico o de un utilitario revestido deben cumplir con tres requisitos esenciales:
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Superficies lisas y de fácil limpieza: El interior debe permitir un lavado y desinfección rápidos y profundos. Una terminación completamente lisa, sin porosidades ni uniones abiertas, evita que se acumulen líquidos, restos orgánicos, humedad y bacterias.
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Alta resistencia mecánica y química: La superficie debe soportar el movimiento constante de cajones, pallets o gancheras, además de resistir la acción de los productos químicos de limpieza y las bajas temperaturas sin agrietarse ni descascararse.
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Aislación térmica real y continua: No basta con tener una superficie lavable si las paredes permiten el intercambio térmico con el exterior. El espesor del poliuretano inyectado debe ser el adecuado para la franja de temperatura de la mercadería transportada, garantizando la continuidad de la aislación en puertas, burletes y perfiles.
Soluciones Termax: Ingeniería en transporte refrigerado
En Termax entendemos que las normativas evolucionan y que las empresas de transporte necesitan soluciones homologadas que simplifiquen su operación diaria. Por eso, diseñamos y fabricamos furgones térmicos (refrigerados, supercongelados y carniceros) y revestimientos para utilitarios bajo los más altos estándares de calidad.
Nuestras unidades se construyen con paneles sándwich compuestos por láminas de Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio (PRFV) y un núcleo de espuma rígida de poliuretano de alta densidad.
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Terminación Sanitaria: Las caras interiores cuentan con un acabado en Gelcoat que genera una superficie espejada, impermeable, no adherente y totalmente apta para el traslado seguro de alimentos.
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Configuración a medida: Diseñamos el piso (liso o acanalado), los desagües, los separadores térmicos y los herrajes en función de la logística real de tu negocio: el tipo de mercadería, la cantidad de aperturas de puertas diarias y la zona climática donde operás.
Mantenerse actualizados para proteger el negocio
La evolución del Código Alimentario Argentino nos recuerda que la gestión de calidad es dinámica. Trabajar con carrocerías y revestimientos desarrollados por fabricantes que ofrecen asesoramiento técnico y productos homologados es la mejor estrategia para mitigar riesgos, proteger el valor de la carga y garantizar la continuidad del negocio.
Cada superficie importa, desde el envase más chico hasta el furgón que mueve toneladas de alimentos por las rutas.
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